1. A principios de este mes falleció la autora italiana Iela Mari. En un artículo escrito unos días después de la triste noticia, la crítica literaria Cristina Taglietti destacaba el lado poético de sus creaciones.

    Siguiendo esta idea, les enlazo este vídeo que circula por la red y que, a mi parecer, muestra cómo, con el cambio de medio, la poesía -en su sentido amplio- adquiere nuevos rasgos para conseguir efectos similares independientemente del soporte en el que se presente. Disfrútenlo.

  2. Álbumes ilustrados en pantallas - Artículo publicado en CLIJ 256 (nov-dic 2013)

    "Desde el interior del mecanismo acelerado de nuestros tiempos, resulta complicado percatarse de los posos que van dejando las producciones culturales que pasan por delante de nuestros ojos. La tradición libresca de nuestras sociedades están permitiendo sortear con mayor o menor fortuna las tensiones de un mercado del libro impreso infantil que sigue saturado a pesar de la crisis, que mantiene un nivel de rotación poco favorable para los libros como títulos individuales y cuyas obras presentan niveles de calidad muy variables. Aun así, los diferentes mecanismos de selección y evaluación del sector, establecidos y legitimados desde hace tiempo, suelen lograr llamar la atención sobre la mayor parte de las obras que se considera no merecen pasar desapercibidas a los lectores.

    Igualmente, la crítica no ha dejado de lado otras producciones de ficción que forman parte del tiempo de ocio de los lectores, y que también contribuyen a su formación literaria y artística, como son las películas y las series de animación dirigidas a los más pequeños. Hace tiempo que la academia presta atención a las potencialidades de los videojuegos para la educación, principalmente desde la perspectiva de las experiencias de aula.

    No ocurre lo mismo, sin embargo, con el área de las aplicaciones multimedia que se relacionan de una u otra forma con la literatura. Posiblemente por ser consideradas producto de una necesidad de mercado, las miradas de investigadores y críticos siguen semiapartadas de ellas, mientras los pequeños lectores y sus familias las descargan a diario”. 

    Pueden seguir leyendo el artículo completo en este enlace de SlideShare

  3. Premios digitales… ¡desiertos!

    Hace 8 meses hacía eco a través de este blog del Premio Nave Especial pensado para promover la creación de historias digitales ilustradas. Como explicaban en las bases, el jurado valoraría un proyecto que después harían realidad las editoriales Pato Lógico y Biodroid. Cualquier persona de cualquier parte del mundo podía presentarse siempre que estuviese asociado a un autor portugués que haría de interlocutor.

    Por esta nota de prensa me entero de que los ganadores de la categoría Historia digital ilustrada infantil son la portuguesa Teresa Cortez y el alemán Wolf Shmid, y que además han dado cuatro menciones de honor. En la página web del premio exponen con bastante detalle los argumentos que han llevado a esta resolución. Veremos el resultado en unos meses, cuando la aplicación salga al mercado.

    Pero esta entrada no pretende simplemente reseñar el premio. La motivación para escribirla es bien diferente, pues resulta que la categoría más general, Historia digital ilustrada,¡ha quedado desierta! por considerar que las propuestas no se atenían a los criterios mínimos de calidad exigidos. 

    Lo cierto es que este resultado no sorprende en absoluto, pero es importante que reflexionemos sobre ello. Los últimos dos años he tenido la suerte de hablar de este asunto con algunos ilustradores que cursaban en Máster en Álbum Infantil Ilustrado, donde imparto unas sesiones sobre literatura infantil digital. Algunos de ellos no se sienten especialmente atraídos por este medio pero muchos otros preguntan con verdadero interés cómo han de hacer para entrar en este sector tan desconocido y a veces oscurantista de las aplicaciones-libro.

    Los autores, tanto escritores como ilustradores, que sí están dispuestos a probar se quejan de la falta de herramientas, de lo complejo que resulta autoeditar, de lo caro que resulta subcontratar y de que este sector no da dinero. Yo siempre digo que si no se ven capaces de autoeditar, lo que es más que comprensible, traten de enviar propuestas a editoriales digitales que se encarguen de la edición completa, igual que harían con proyectos para libros en papel. Así, la complejidad y el encarecimiento van de la mano de otro.

    El argumento económico de la falta de beneficios no me convence cuando se trata de creación. Entiendo, por supuesto, que los autores tienen que sumergirse en proyectos rentables para sobrevivir, pero me gusta que pensar que el trabajo creativo es algo más vocacional que admite exploraciones menos rentables, aunque evidentemente estas no puedan suponer el cien por cien del tiempo de una persona. Cuando uno diseña un proyecto para hacer un libro en papel nunca sabe si ese proyecto en concreto va a ser aceptado por una editorial y, en caso de serlo, a menudo no sabe con antelación los beneficios que va a obtener (sobre todo si hablamos de editoriales pequeñas que aceptan trabajos más arriesgados pero que no pueden asegurar unas ganancias fijas si  no van ligadas a las ventas). A pesar de ello, algunos autores apuestan por este tipo de negocio, pues activa sus mecanismos de creación, y lo combinan con otros proyectos económicamente más rentables.

    Realmente creo que las barreras más densas no están en el sistema (aunque las hay) sino en el desconocimiento del campo digital. El trabajo de investigación necesario para comprender el medio digital de manera artística supone un esfuerzo. Igual que supone un esfuerzo conocer las características del álbum ilustrado, un paso necesario para tener buenas ideas que den originales productos bien incrustados en el medio. Pero por alguna razón el entorno digital sigue siendo un enemigo desconocido.

    Se me ocurre que, tal vez, si dejamos de desconocerlo veremos que no es tal enemigo, y autores y lectores se beneficiarán de tal descubrimiento. Si no lo han hecho ya, pueden empezar por leer las entradas de este blog y así ayudar a que se haga realidad uno de sus objetivos que es difundir lo que su autora va encontrando durante su investigación para que creadores, mediadores y lectores tengan herramientas a la hora de moverse por el ámbito las aplicaciones-libro. Hoy las apps llegan a millones de familias; mañana tendrán otro nombre, pero lo que es seguro es que las pantallas interactivas han venido para quedarse un buen tiempo entre nosotros. ¿Por qué no darles una oportunidad?

    Por si aún queda algún apocalíptico del medio digital, que no crea que puede ser vehículo de un cierto tipo de experiencia artística, les dejo un par de enlaces a dos obras interactivas accesibles en red. Quienes ya los conozcan, seguramente volverán a pinchar en ellos. Quienes no, al menos, inténtenlo una vez:

    Uno de ellos se llama Vectorpark. El otro, BlaBlaBla

  4. Recomendación Web: iPads y Autismo

    A menudo me preguntan sobre estudios y recomendaciones de apps para niños con necesidades especiales. Se intuye y se escucha por ahí que las tabletas son una buena herramienta para ofrecer a estos niños nuevas estrategias para interactuar con el mundo. 

    En enero de este año tuvimos la suerte de contar en el blog con la intervención de Almudena, una profesora de Educación Especial en Chicago que relataba algunas de sus impresiones del uso del iPad en clase en una entrada llamada “Los cuentos digitales en mi aula”.

    La respuesta de los lectores del blog a ese artículo fue particularmente efusiva pues, aunque este espacio está más inclinado al estudio teórico de la LIJ en entornos digitales, no hay que olvidar que el fin de cualquier investigación debe ser siempre la mejora de la práctica. Con ese espíritu nació Literaturas exploratorias y en esa idea sostiene su motivación para seguir trabajando y difundiendo los descubrimientos que aparecen en el camino.

    Por este motivo, y aunque no hablemos directamente de LIJ digital, quiero dedicar esta entrada a recomendar un sitio web que me ha parecido especialmente útil para todos aquellos que trabajáis o tenéis alguna relación con niños autistas. Se trata de la web iPads y Autismo, proyecto que resumen de la siguiente manera:

    (…) un blog informativo y divulgativo tanto del trastorno como del trabajo con iPads que se realiza en las aulas con estos alumnos. Al mismo tiempo, es un espacio de intercambio de opiniones y un punto de encuentro tanto para aquellos profesores que ya realicen esta práctica y quieran compartir sus experiencias, como para aquellos que estén interesados en conocerla. 
    Las nuevas tecnologías han abierto un mundo de posibilidades en el ámbito educativo y terapéutico. Del mismo modo, han permitido nuevas oportunidades de aprendizaje para los alumnos con necesidades educativas especiales, poniendo a su alcance herramientas adaptables a sus características y a sus necesidades educativas específicas.

    El navegar por la página, además, puede llevar a otros sitios relacionados, algunos institucionales como el proyecto Dedos del CITA y otros particulares como el blog de una profesora en el que comparte vídeos del uso de apps en su aula de Educación Especial.

    Todas ellas, valiosas iniciativas de trabajo de campo con resultados reales sobre el cruce de tecnología y educación de diversos tipos. No dejen de visitar estas páginas.

    Y para empezar el verano con un toque positivo, sepan que si todo sigue como debe, el próximo año y los siguientes podremos ver nuevos resultados e iniciativas en el mundo de la LIJ digital y de la tecnología en educación: el sector avanza y los profesionales implicados en estos temas están siendo realmente activos.

    ¡Feliz verano!

  5. La literatura digital y el mundo

    Planteo hoy un debate que resultará muy básico a quienes trabajen el tema de la literatura digital. De hecho, esta entrada va más dirigida a quienes no han entrado demasiado en el tema, por uno u otro motivo, pues creo que aunque algunos profesionales están muy por encima de esta discusión desde hace muchos años, el público general aún no la ha superado. 

    Uno de los objetivos de este blog, que se ha ido definiendo a medida que crecía, es establecer unos modestos pero necesarios puentes de discusión entre unos especialistas muy informados y un público entre reticente y fascinado por las formas digitales.

    Hace unos días asistí a la mesa redonda La metamorfosis de la literatura, en la que participaban Domingo Sánchez-Mesa, Laura Borràs y Pablo Martín, que coordinaba Antonio Rodríguez de las Heras en Casa del Lector.

    Por fin, me dije cuando me enteré, organizaban en mi cuidad un evento altamente especializado en literatura digital abierto al público general, en un horario y espacio accesible, y además gratuito. 

    La conversación, que iba a durar hora y media, se alargó hasta casi tres horas de intensísimo intercambio de contenidos. Las tres charlas fueron excelentes y todos los asistentes tuvimos la oportunidad sincera de participar con opiniones o preguntas. Un verdadero placer.

    Al margen de los contenidos de la jornada, que además retransmitieron en streaming, si comparo este evento con otros de los muchos que se organizan en mi ciudad en torno a la literatura, se me ocurren algunos puntos sobre los que creo que merece la pena reflexionar:

    La asistencia fue menor de lo que yo esperaba. Aunque es cierto que los eventos literarios no mueven tanta gente como los conciertos, me sorprendió la ausencia de profesionales del sector del libro. ¿Es que los editores o autores no consideran la literatura digital contenido afín al campo en el que trabajan?

    Hubo intervenciones muy pertinentes por parte del público. Sin embargo, sigo detectando un abismo evidente entre la profundidad de las reflexiones de los que se dedican al tema y el público general.

    Si bien es cierto que es completamente normal que un especialista conozca mejor que nadie las aristas de las realidades que estudia, es una lástima que gran parte del tiempo de los comentarios se siga invirtiendo en que los ponentes justifiquen el interés de la materia frente a argumentos basados en prejuicios.

    No se dieron más que algunos comentarios de este tipo en la mesa, pues los mismos ponentes ya atajaron varios de estos temas durante sus intervenciones, pero los argumentos para apoyar posiciones de antidigitalidad se repiten una y otra vez en estos foros: la literatura digital no me interesa porque potencia la piratería, la literatura digital favorece formas superficiales de lectura, la lectura digital no es lectura…

    Sin entrar a rebatir o confirmar estas posiciones, no quiero dejar de proponer a los lectores del blog que asistan a eventos como el que relato al comienzo, que pueden darnos una visión más amplia del tema, y que sigan debatiendo y discutiendo estos temas desde posturas más originales y, a poder ser, a través de ejemplos y situaciones concretas de lectura. El blog sigue abierto a todos con la idea de contribuir a esto en la medida de lo posible.

    Y para inspirar la reflexión, les dejo con el bonito y metafórico video que utilizó Laura Borràs como cierre de la mesa.

  6. Proyecto Ego, una ayuda para la producción en digital

    Agencia de diseño, programación, desarrollo

    de aplicaciones móviles y dirección web creativa

          

          

    Hoy traigo una recomendación práctica: una agencia digital de servicios editoriales, Proyecto Ego.

    La empresa que ha desarrollado las aplicaciones para iPad de algunos ilustrados de Nórdica Libros o la aplicación de la revista Orsai, se reafirma en su trayectoria hacia la apuesta de contenido visual y literario de calidad en el mercado digital. 

    Un solo vistazo a la galería de su página web da una idea del tipo de trabajo que están desarrollando. Ofrecen servicios para editoriales, escritores e ilustradores que quieran entrar en el sector digital. Y sobre todo, ofrecen una línea de publicación en digital definida y paralela a líneas de publicación afines ya existentes en el mercado del libro en papel.

    La mayoría de los proyectos se encuentran en proceso, por eso ahora es el momento de prestar mucha atención a los lanzamientos de esta prometedora iniciativa.

    Si quieren seguirlos más de cerca, tienen perfil en Tumblrpágina en Facebook.

  7. ¿¡Otra Caperucita para tabletas!?

    No es ninguna novedad el lanzamiento de una nueva Caperucita Roja en el mercado de las aplicaciones libro. Las versiones de este cuento (y de tantos otros) son numerosas en formato digital, casi incontables si valoramos todos los idiomas.

    No me cansaré de decir, sin embargo, que cuando hablamos de lectura interactiva no basta con tener una buena historia que interese al lector y le ofrezca una experiencia relevante (lo que debería darse por descontado) sino que también hace falta que esa buena historia se integre de manera eficiente en el soporte en el que va a ser leída.

    Desafortunadamente, obras que incluyan estos dos ingredientes a la vez son todavía rarezas en el mercado digital. Lo efectivo de los cuentos clásicos es que nosotros, los mediadores, los conocemos bien. Sabemos cómo es la historia original y probablemente conocemos varias versiones de la misma, lo cual nos facilita la valoración de nuevas versiones.

    Nosy Crow ya nos tiene acostumbrados a obras digitales muy cuidadas y pioneras en el sector (en inglés). Es cierto que el estilo no varía demasiado, pues los colaboradores son bastante estables, pero es de resaltar la vocación de mejor continua que muestran como editorial digital.

    En todas mis charlas y clases he usado ejemplos de aplicaciones de Nosy Crow como Cinderella o The Three Little PIgs. La semana pasada (25 de abril) lanzaron la esperada Little Red Riding Hoodque mejora aspectos de las otras dos, sobre todo en la integración de la interactividad en el desarrollo de la historia.

              

    Mantiene los juegos del lector con los elementos de la pantalla que ya introdujo en Cinderella: el lector ayuda a Caperucita a llenar la cesta para la abuelita, por ejemplo.

    En esta ocasión se ofrecen además diferentes alternativas al lector durante la historia. Tiene que ayudar a la protagonista a elegir entre varias opciones durante su camino, elecciones que jugarán cierto papel al final del libro, cuando la niña se enfrente al lobo (dada la trayectoria de la editorial, no había duda de que la versión iba a ser absolutamente infantil y con final feliz). 

              

    La sensación de participación del lector es mucho mayor que en otras obras de la misma editorial. Prueben con sus niños.

    También encuentro mejoras en la integración de la música, en el desarrollo técnico de la animación de los personajes y en el equilibrio en el uso de las intervenciones verbales de los personajes (en las aplicaciones anteriores eran numerosas y resultaban en un desorden de las escenas que dificultaba la comprensión).

    No creo que sea la aplicación definitiva del mercado, pero es alentador ver cómo una casa con éxito reconocido no se queda en su umbral de comodidad y sigue investigando en cómo mejorar sus productos para niños. Es así como llegaremos a tener obras de calidad respetable en este formato digital, que sigue siendo discutido y denostado en ciertos círculos mientras es acogido sin reservas en muchas familias, ávidas de contenidos y (lo sepan o no) de criterios de selección.

    Para más información:

    El trailer de la aplicación de Caperucita

    La traducción de un artículo que incluye una entrada del blog de Nosy Crow, con apasionantes reflexiones

    Nosy Crow estarán este verano en las jornadas de Ilustratour con la charla “Independientemente innovadores (y felices)” 

    Una reseña en The Guardian de la aplicación de Caperucita

  8. Los inventos digitales de Pettson y Findus

    Como mencioné en una entrada anterior, a principios de marzo tuve la suerte de charlar con los libreros del Club Kiriko en el marco de un programa de formación que organizaban CEGAL y A Mano Cultura. María, que me hizo de guía y de apoyo durante el evento, fue quien me llamó la atención sobre estas apps (la uno, la dos -que es la que he manejado- y también, la versión para Android) basadas en los libros de Pettson y Findus, de Sven Nordqvist, que los libreros reseñaron hace ya tiempo aquí y aquí.

    Me centro en describir la número dos para Apple, que es la que he manejado de principio a fin. La app es básicamente un juego interactivo. A parte de la simpatía que puede provocar en los lectores que reconozcan a los personajes, la propuesta resulta muy atractiva y acertada. El jugador se encuentra al comienzo con un menú visual que le permite acceder a las diferentes pantallas, independientes entre sí.

     

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    Cada casilla da acceso a un espacio donde se encuentran algunos objetos de granja que parecen estar colocados aleatoriamente, así como otros muchos objetos a la izquierda de la pantalla, listos para usar.

     

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    El jugador ha de seleccionar aquellos que crea necesarios para completar el circuito que el granjero ha anunciado a la entrada con una breve instrucción como: “mece a la mujer para que se duerma” (en inglés, sueco o alemán).

    Una vez completado el circuito, el jugador ha de pulsar la palanca de arranque para que este se ponga en marcha, siempre con pequeñas animaciones que muestran cómo los objetos de la granja pueden combinarse de las maneras más ingeniosas. En este caso, los animalillos, que están situados encima de unas cintas móviles, corren ansiosos y sin parar hacia la tarta, que está sin acabar, lo que provoca que el circuito se ponga en marcha y, mediante un sistema de poleas que ha construido el lector, la nata y las frambuesas caen en el pastel.

     

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    En resumen, se trata de una experiencia lúdica que reúne personajes de ficción en un juego ingenioso que potencia aprendizajes de no ficción y que aplica recursos como la animación, la música o la interactividad de manera equilibrada, estética e inteligente en una propuesta en la que niños y adultos pueden sentirse igualmente invitados a participar. ¡No se la pierdan!

  9. Nave Especial es un nuevo premio para historias digitales ilustradas (en dos categorías: “infantil ilustrada” e “ilustrada” simplemente). Una muy buena noticia. 
Se aceptan candidaturas del 4 de marzo al 30 de junio de 2013, y los resultados se revelarán en septiembre. El premio incluye la producción, comercialización y promoción de las obras seleccionadas.
Pueden ver bases y reglamento en este enlace, donde se explica que en los criterios de selección se apuesta firmemente por la calidad.
 

    Nave Especial es un nuevo premio para historias digitales ilustradas (en dos categorías: “infantil ilustrada” e “ilustrada” simplemente). Una muy buena noticia. 

    Se aceptan candidaturas del 4 de marzo al 30 de junio de 2013, y los resultados se revelarán en septiembre. El premio incluye la producción, comercialización y promoción de las obras seleccionadas.

    Pueden ver bases y reglamento en este enlace, donde se explica que en los criterios de selección se apuesta firmemente por la calidad.

     

  10. El librero analógico quiere ser un poco digital

    Hace unos días estuve impartiendo una sesión sobre LIJ digital en un curso de formación a libreros del Club Kiriko. La jornada se planteaba ardua pues, en el contexto actual de crisis y desviación del ocio a otras formas diferentes al libro, no somos muchos en el sector los que hemos logrado (a pesar de los pesares) interesarnos sinceramente por las obras digitales cercanas a la literatura.

    Me resultó sorprendente encontrar tan buena disposición y tanto interés por parte de los asistentes. No es fácil salirse de uno mismo para recopilar una información de una utilidad que consideramos cuestionable, y volver luego a las exigencias de nuestros intereses profesionales. Ellos sí lo hicieron.

    Es posible que quien más aprendiese en la sesión fuese yo misma. Acostumbrada como estoy a tratar con editoriales, ilustradores, escritores que ven oportunidades de venta, de creación en cualquier formato que aparezca, pocas veces me he parado a pensar tan seriamente en las necesidades de los libreros.

    Ya antes de la sesión pensaba que el papel de librero es fundamental en este circuito en el que se tiende cada vez más a producir de manera generalizada obras que no distan mucho (o nada) unas de otras. Las editoriales quieren vender sus libros, los autores quieren promocionar sus obras… Pero los libreros, los investigadores, los bibliotecarios mantienen cierta distancia con los libros que manejan. Esa distancia -relativa, claro está- les permite seleccionar con un criterio más objetivo las obras que venden. Los libreros son necesarios porque estimulan la variedad en la compra de sus clientes, y por tanto estimulan indirectamente la variedad en la producción.

    En el mundo digital esto es aún más necesario, pues hacen falta voces que legitimen o no las obras que dicen ser literarias.

    En la sesión con los libreros, estuvimos hablando de ebooks, de apps, de book trailers, de promoción web con estrategias ficcionales. Todos ellos conocen en mayor o menor medida lo que se está llevando a cabo desde las editoriales pero advierten que todos estos materiales no les están llegando. Editoriales y autores están dejando de lado al librero, como si las estrategias digitales no les fuesen de la misma utilidad para sus ventas, como si no fuesen a saber cómo usarlas.

    Aunque es comprensible que productores y creadores quieran aprovechar al máximo y directamente las posibilidades del entorno digital para sus intereses, no pueden ser ellos quienes releguen a las librerías al mundo analógico. Los libreros son grandes aliados en nuestro sistema de la LIJ. Llevan años funcionando y haciendo un trabajo excelente en muchos casos.

    Cierto que las librerías tendrán que adaptarse a los cambios, y cuanto antes mejor, pero pensemos desde ya que la responsabilidad no es solo suya. ¿Qué pasará si no quedan figuras que seleccionen y presionen la producción hacia criterios diferentes de los puramente comerciales? ¿Nos ayudará Apple a escoger las obras que tienen que leer nuestros hijos?

  11. Con la miel en los labios

    Las apps literarias en castellano se publican con cuentagotas. Aquellos que estamos atentos a los diferentes mercados de apps infantiles en el mundo, nos damos cuenta de que las posibilidades son numerosas, aunque la realidad vaya siempre más despacio que la imaginación.

    Por eso, cada vez que sale una app al mercado, especialmente al mercado hispanohablante, estamos «a la que salta», como se suele decir, para ver qué han hecho los nuevos valientes.

    Cuando me enteré del lanzamiento de la app de Caperucita, con texto de Gabriela Mistral e ilustraciones de Paloma Valdiviaque han logrado a través de esta iniciativala descargué enseguida.

    En esta versión gratuita solo se permite el acceso a la primera pantalla, con la idea de crear expectativa hasta el lanzamiento de la aplicación completa dentro de unos meses.

    Aunque manteniendo la prudencia que requiere el no conocer la obra completa, no he podido evitar describir esta primera pantalla a los lectores de este blog, pues en una sola escena, bastante sencilla por otra parte, se observan más propuestas -sobre las que aparentemente se ha reflexionado- que en muchas de las apps o incluso colecciones de apps que encontramos en el mercado:

     

    • Un texto y una ilustración de calidad reconocida
    • Una propuesta real de actuación del lector en la colocación de los versos para que el texto se fije y pueda ser narrado
    • Una nueva relación entre texto e imagen: los elementos de la escena se presentan visualmente solo cuando el texto está en el lugar que le corresponde

                

    •  Una narración profesional muy bien integrada con una banda sonora adecuada a la obra
    •  Una propuesta complementaria de interacción con el escenario
    •  Un rasgo propio de estas pantallas, como es la imitación del momento de la lectura: la escena es nocturna si la lectura se realiza de noche; diurna, si se lee de día

                

    Ninguna de estas características es completamente nueva, pues muchas de ellas ya están presentes en aplicaciones infantiles. El mérito, insisto, es saber combinarlas para que el resultado sea efectivo y deje al lector con la miel en los labios. 

     

  12. Una app llamada Mibblio. ¿Música o narración?

    He conocido una app bastante curiosa pero que de nuevo analizo con contradicciones. Se trata de Mibblio, una app musical e interactiva en inglés que ofrece una historia gratuita y el resto de pago.

    Las historias son realmente canciones narrativas breves, algunas de ellas originales. El texto y la ilustración se combinan en las pantallas a modo de libro ilustrado. El texto es cantado por varias voces acompañadas de música. Hasta aquí, todo normal.

    Lo especial de esta app, sin embargo es el hecho de que la pantalla central aparece rodeada de:

    (1) a la izquierda, una serie de iconos de instrumentos que el lector puede activar/desactivar al pulsarlos. Si el lector desactiva cualquiera de ellos, este deja de oírse, ayudando al lector a distinguir el sonido de cada instrumento;

    (2) en la parte inferior, una serie de teclas que imitan el sonido de un piano, una guitarra, un xilófono, un acordeón… (8 instrumentos a elegir) para que el lector interactúe creando música;

    (3) en la parte superior derecha, 3 instrumentos de percusión para que el lector interactúe creando música;

    (4) y debajo de estos, un instrumento de cuerda a elegir (desde el arpa hasta el ukelele) para que el lector interactúe creando música.

                                                                                                                             

    En la información de la app, se destacan los siguientes objetivos:

    * EXPERIENCE creative and fun stories through music
    * JAM ALONG using Mibblio’s keyboard, “strum pad”, and percussion instruments
    * DISCOVER new instrument combinations by muting and soloing individual audio tracks
    * UNDERSTAND the layers to developing music by building a song and having fun
    * EXPLORE the entire library of mibblets straight from the Mibblio app!

     Creo que estos objetivos están bien establecidos, y la app responde claramente a ellos. 

    La experiencia de entretenimiento y de acercamiento al mundo musical me parece enriquecedora y bastante atractiva para los más pequeños pero, una vez más (pues es algo muy común en las apps interactivas), creo que la lectura queda en segundo plano en una app que figura bajo la categoría “libros”. 

REFLEXIONES SOBRE LA LITERATURA INFANTIL EN ENTORNOS DIGITALES



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